La crónica de la reunión de ayer ha de ser necesariamente incompleta, dado que llegué a la misma a las 16:45 h. (lo más pronto que me permiten mis horarios de trabajo, los de Renfe y Metro de Madrid) y acababa de comenzar, y cuando salí a las 20:00 h. corriendo a por un taxi por miedo a no llegar al tren de vuelta, seguíamos en el primer punto del orden del día. Intentaré complear el relato con lo que me puedan contar, pero ya será otro tipo de información diferente de la que procuro dar aquí.
Enumero la asistencia, como suele ser habitual: Jorge (Cantabria), Segundo (Canarias), Carlos Penit (Madrid), Lola Sánchez (Murcia), Adolfo Barrena (Aragón), Cayo Lara (Castilla La Mancha), Miguel Ángel Gómez, Fernando Sánchez, Marga Sanz, Amadeu Sanchís (País Valenciá), Willy Meyer (Andalucía), Joan Josep Nuet (EUiA), Manolo Cámara, Francesc Matas (Redes), Amanda Meyer, Montse Muñoz, Sera Llamas (Ezker Batua), Antonio Cortés, un compañero de Navarra, Ángel (Asturias), Javier Alcázar, Fernando Écija (Castilla y León), Joaquín Paredes (Extremadura) y yo mismo. 24 seres humanos.
El punto casi único (¿se trataron otros después?) no podía ser otro que el de los famosos censos. Se había anunciado durante el día de ayer que podía haber cambios muy sustanciales al respecto, pero por la noche pasamos de la revocación a la mera no aprobación de los censos. Más que nada porque no había nada que aprobar: dos meses después de la última reunión, muy poco se había avanzado al respecto. En la carpeta no teníamos información acerca de cómo se habían subsanado o no las carencias de aquellos censos en los que faltaban datos (DNIs, números de cuenta, etc.), se nos ofrecía una enumeración de reclamaciones e impugnaciones a censos de federaciones que no pudimos ver y se nos presentaba una nueva tabla de reparto de delegados, entiendo que de acuerdo con las correcciones realizadas, en las que variaba en unas pocas federaciones un delegado arriba o abajo. Quede como anécdota que la cosa no cuadraba puesto que subían un delegado Aragón, Murcia y Castilla la Mancha mientras que bajaban uno solamente Asturias y Castilla y León, con lo que había un pequeño desajuste.
Si no entendí mal, la propuesta inicial de Cámara era someter esa propuesta a la consideración de la Presidencia (que se realizará el domingo 28) sin entrar a las reclamaciones a fondo. Es decir, sí se podrían revisar las reclamaciones concretas, en primer lugar en las federaciones, pero los cambios que hubiera serían a efectos de participación en la Asamblea pero no de reparto de delegados y delegadas.
Se abrió un largo debate (22 intervenciones), inconcluso a mi marcha. Un sector amplio de personas consideraba que ya que se había acordado en Julio que el reparto de delegados se podría modificar en caso de "grave afectación de incidencias" y había sobre la mesa algunas reclamaciones de mucho calado habían de revisarse antes de una aprobación definitiva. Se hacía una propuesta (Javier Alcázar, apoyada después por otras personas como Nuet o Cayo Lara) consistente en que una o dos personas por "sensibilidad" trabajaran al detalle las reclamaciones y los censos, ya que no se había hecho antes, para llevar una propuesta a la Presidencia sin obviar aquellas. De otra parte se defendía el acuerdo político alcanzado en Julio (Willy) y se defendía que se respetara la federalidad y no se "intervinieran" las federaciones. Se entendía además que había una intencionalidad política de parte en las reclamaciones, que desde otros sectores se había preferido apoyar lo que "las federaciones dicen que tienen" para desbloquear (Fernando Sánchez) y se había tenido responsabilidad al no hacer reclamaciones a otros censos donde ese sector es minoritario.
Además, en muchas intervenciones de diversos sectores había algunas constantes en lo relativo a críticas por no tener datos suficientes (sobre los censos y sus reclamaciones) sobre la mesa para tomar decisiones y la necesidad de mecanismos rigurosos e iguales para todas las federaciones más allá de "acuerdos".
Cuando me marché, Manolo Cámara estaba en el resumen. Inciso: no me meto con Manolo porque es algo muy extendido, pero llamamos resumen a intervenciones que poco tienen que ver con recoger todo lo dicho para ordenarlo en una propuesta; se aprovecha para responder a todo el mundo y es una intervención final más que un ejercicio de moderación. Hecho el inciso, la propuesta se estaba discutiendo cuando tuve que salir pitando de allí; sé que se ha encargado a dos personas por sensibildidad de revisar el asunto para hacer una propuesta a la Presidencia, pero ahora mismo desconozco hasta que punto van a entrar a las reclamaciones o no. Tampoco sé si se trataron el resto de puntos después.
He procurado resumir posturas sin entrar a acusaciones concretas, chascarrillos y salidas de tono. Como no podré evitar cierto sesgo (como nadie) animo a mis compañeros y compañeras a que maticen lo que consideren en los comentarios.
Y a todo esto, en el otro extremo de la galaxia, las asambleas locales empiezan a reunirse sin saber muy bien qué han de hacer, cumpliendo el calendario propuesto por la Comisión que ella misma es incapaz de cumplir...
martes, 23 de septiembre de 2008
lunes, 28 de julio de 2008
Correcciones: Comisión Unitaria 24 de Julio
He realizado algunos cambios en el apunte que hice a propósito de la reunión del pasado jueves gracias a varias ayudas que me han llegado, que señalo aquí para que quede mejor constancia:
- Dani, de quien yo desconocía su procedencia, acudía en representación de la federación castellano-manchega, en sustitución de Cayo Lara.
- Había señalado que Inés Sabanés acudía en representación de la federación de Madrid, y no era así. Parece ser que acudía en representación de IU Abierta, no sé en función de qué criterio. Descuéntese por tanto el voto de la federación de Madrid de los votos en contra.
- También señalé que la federación balear había votado a favor de la propuesta. Me advierten que ellos tampoco votaron, aunque desconozco los motivos. En el acta provisional se detalla que lo hicieron a propuesta de Manolo Cámara.
Ruego me disculpéis por los inconvenientes que pueda haber generado.
- Dani, de quien yo desconocía su procedencia, acudía en representación de la federación castellano-manchega, en sustitución de Cayo Lara.
- Había señalado que Inés Sabanés acudía en representación de la federación de Madrid, y no era así. Parece ser que acudía en representación de IU Abierta, no sé en función de qué criterio. Descuéntese por tanto el voto de la federación de Madrid de los votos en contra.
- También señalé que la federación balear había votado a favor de la propuesta. Me advierten que ellos tampoco votaron, aunque desconozco los motivos. En el acta provisional se detalla que lo hicieron a propuesta de Manolo Cámara.
Ruego me disculpéis por los inconvenientes que pueda haber generado.
viernes, 25 de julio de 2008
Comisión Unitaria 24 de Julio
Ojo: se han producido correcciones el 28 de Julio.
Llegué bastante tarde a la Comisióon extraordinaria de ayer. La Presidencia había dejado sin resolver el tema de los censos y lo delegó a esta instancia; como era de esperar, la sala estaba abarrotada. Espero no colarme, porque no conocía a todo el mundo: Manolo Cámara, Adolfo Barrena (Aragón), Amanda Meyer, Antonio Cortés, Montse Muñoz, José Miguel Nuin (Navarra), Inés Sabanés, Dani (Castilla La Mancha), Lola Sánchez (Murcia), Carmen Ordás (Castilla y León), Francisco Román González (Melilla), Ángel González (Asturias), Serafín Llamas (Euskadi), Jorge (Cantabria), Manel y Tomeu Tugores (Balears), Modesto (Canarias), Willy Meyer y Juan Vicente Acuña (Andalucía), Marga Sanz, Amadeu Sanchís (País Valenciá), Fernando Sánchez, Miguel Ángel Gómez y Joan Josep Nuet (Catalunya). 25 contando conmigo, si no me equivoco, de los cuales dos son invitados.
Como digo, la cosa ya estaba empezada y me perdí la introducción, pero el hecho es que en la documentación teníamos ya una propuesta de distribución de delegados conforme a los censos enviados. Previamente se señalaba en una tabla cuántos afiliados con DNI y certificado de pago (creo que eran los dos requisitos marcados) tenía cada federación, y en otras columnas los que tenían alguno de ellos pendiente. Teníamos que ver cómo podíamos cumplir el mandato de la Presidencia.
Hubo un larguísimo turno de palabra. Entre los favorables a la propuesta, se afirmó que en todos
los territorios se había hecho un gran esfuerzo, se elogió que se hubiera ido desinflando el conjunto del censo (de 78.000 en la VIII Asamblea, a unos 60.000 en las primarias y en torno a 50.000 ahora), se señaló que "las federaciones no estaban intervenidas" y las reclamaciones debían resolverse allí, se recordó que las federaciones debían poder contar cuanto antes con la distribución para poder funcionar y se señaló en términos generales, que la perfección era imposible, pero que estábamos mejor que antes y seguramente ante un proceso más garantista y democrático en esta materia. Para no alargar, sumo todas las intervenciones, sin que ello quiera decir que todo el que después votara a favor estuviera de acuerdo con todos los argumentos del resto.
Por la parte crítica a la propuesta se señaló que no teníamos capacidad para decidir no cumplir las normas aprobadas por el Consejo, que no se podía aprobar antes un reparto que los censos definitivos una vez resueltas las incidencias, que no se había accedido a la información y no había un informe sino solo cuadrantes, que se pueden hacer trampas igual con números más altos y más bajos, y en resumen que solo se podían cumplir rigurosamente las normas y no llegar a un apaño "lo menos malo posible". Algunas personas proponían que se decidiera finalmente en una Presidencia a primeros de septiembre, una vez resueltas incidencias, comprobados los censos y demás.
Durante la discusión, creo que me enteré de algunas cuestiones que explicaban las divergencias. De las cifras que se daban por buenas (es decir, las que contaban para el reparto de delegados), en algunas federaciones se hacía a partir de justificantes de pago que no cumplían en ese momento las normas (p.ej. certificado de pago de X afiliados sin que constara el pago individual de cada uno). Además, se daba la circunstancia de que en el caso de Galicia aún no se había podido abrir el archivo enviado y no se sabía si las 697 personas que presentaban contaban con todos los requisitos, pero se le habían asignado delegados conforme a esa cifra. En el caso de Melilla no se le habían asignado los delegados por la misma fórmula que al resto sino por un "acuerdo político" (con el que manifestaros disconformidad el representante melillense y Antonio Cortés) que les asignaba 10 delegados.
Finalmente Manolo Cámara y Nuet hacen la propuesta de votación: aprobar esos censos y reparto de delegados aunque abierta la posibilidad de que se subsanen algunas de las incidencias señaladas. En la votación se recogen 8 votos en contra (Antonio Cortés, Montse Muñoz, Inés Sabanés y las federaciones de Navarra, Castilla y León, Melilla, Asturias y Euskadi) y a favor 13 (Cámara, Marga Sanz, Fernando Sánchez, Miguel Ángel Gómez y Amanda Meyer, más las federaciones de Aragón, Castilla la Mancha, Murcia, Cantabria, Canarias, Andalucía y Catalunya). Yo, por mi parte, no voté puesto que no me consideraba legitimado al haber entrado a la Comisión por motivos ajenos a la representatividad de ningún sector o territorio. Según veo en el acta provisional, tampoco votó Esquerra Unida de les Illes Balears, por recomendación de Manolo Cámara.
De tal forma que la distribución de censos y delegados queda así (también pondera nº de votos y % de votos):
Llegué bastante tarde a la Comisióon extraordinaria de ayer. La Presidencia había dejado sin resolver el tema de los censos y lo delegó a esta instancia; como era de esperar, la sala estaba abarrotada. Espero no colarme, porque no conocía a todo el mundo: Manolo Cámara, Adolfo Barrena (Aragón), Amanda Meyer, Antonio Cortés, Montse Muñoz, José Miguel Nuin (Navarra), Inés Sabanés, Dani (Castilla La Mancha), Lola Sánchez (Murcia), Carmen Ordás (Castilla y León), Francisco Román González (Melilla), Ángel González (Asturias), Serafín Llamas (Euskadi), Jorge (Cantabria), Manel y Tomeu Tugores (Balears), Modesto (Canarias), Willy Meyer y Juan Vicente Acuña (Andalucía), Marga Sanz, Amadeu Sanchís (País Valenciá), Fernando Sánchez, Miguel Ángel Gómez y Joan Josep Nuet (Catalunya). 25 contando conmigo, si no me equivoco, de los cuales dos son invitados.
Como digo, la cosa ya estaba empezada y me perdí la introducción, pero el hecho es que en la documentación teníamos ya una propuesta de distribución de delegados conforme a los censos enviados. Previamente se señalaba en una tabla cuántos afiliados con DNI y certificado de pago (creo que eran los dos requisitos marcados) tenía cada federación, y en otras columnas los que tenían alguno de ellos pendiente. Teníamos que ver cómo podíamos cumplir el mandato de la Presidencia.
Hubo un larguísimo turno de palabra. Entre los favorables a la propuesta, se afirmó que en todos
los territorios se había hecho un gran esfuerzo, se elogió que se hubiera ido desinflando el conjunto del censo (de 78.000 en la VIII Asamblea, a unos 60.000 en las primarias y en torno a 50.000 ahora), se señaló que "las federaciones no estaban intervenidas" y las reclamaciones debían resolverse allí, se recordó que las federaciones debían poder contar cuanto antes con la distribución para poder funcionar y se señaló en términos generales, que la perfección era imposible, pero que estábamos mejor que antes y seguramente ante un proceso más garantista y democrático en esta materia. Para no alargar, sumo todas las intervenciones, sin que ello quiera decir que todo el que después votara a favor estuviera de acuerdo con todos los argumentos del resto.
Por la parte crítica a la propuesta se señaló que no teníamos capacidad para decidir no cumplir las normas aprobadas por el Consejo, que no se podía aprobar antes un reparto que los censos definitivos una vez resueltas las incidencias, que no se había accedido a la información y no había un informe sino solo cuadrantes, que se pueden hacer trampas igual con números más altos y más bajos, y en resumen que solo se podían cumplir rigurosamente las normas y no llegar a un apaño "lo menos malo posible". Algunas personas proponían que se decidiera finalmente en una Presidencia a primeros de septiembre, una vez resueltas incidencias, comprobados los censos y demás.
Durante la discusión, creo que me enteré de algunas cuestiones que explicaban las divergencias. De las cifras que se daban por buenas (es decir, las que contaban para el reparto de delegados), en algunas federaciones se hacía a partir de justificantes de pago que no cumplían en ese momento las normas (p.ej. certificado de pago de X afiliados sin que constara el pago individual de cada uno). Además, se daba la circunstancia de que en el caso de Galicia aún no se había podido abrir el archivo enviado y no se sabía si las 697 personas que presentaban contaban con todos los requisitos, pero se le habían asignado delegados conforme a esa cifra. En el caso de Melilla no se le habían asignado los delegados por la misma fórmula que al resto sino por un "acuerdo político" (con el que manifestaros disconformidad el representante melillense y Antonio Cortés) que les asignaba 10 delegados.
Finalmente Manolo Cámara y Nuet hacen la propuesta de votación: aprobar esos censos y reparto de delegados aunque abierta la posibilidad de que se subsanen algunas de las incidencias señaladas. En la votación se recogen 8 votos en contra (Antonio Cortés, Montse Muñoz, Inés Sabanés y las federaciones de Navarra, Castilla y León, Melilla, Asturias y Euskadi) y a favor 13 (Cámara, Marga Sanz, Fernando Sánchez, Miguel Ángel Gómez y Amanda Meyer, más las federaciones de Aragón, Castilla la Mancha, Murcia, Cantabria, Canarias, Andalucía y Catalunya). Yo, por mi parte, no voté puesto que no me consideraba legitimado al haber entrado a la Comisión por motivos ajenos a la representatividad de ningún sector o territorio. Según veo en el acta provisional, tampoco votó Esquerra Unida de les Illes Balears, por recomendación de Manolo Cámara.
De tal forma que la distribución de censos y delegados queda así (también pondera nº de votos y % de votos):
- Andalucía: 16249 cotizantes - 160 delegados y delegadas
- Aragón: 897 cotizantes - 23 delegados y delegadas
- Asturias: 4602 cotizantes - 66 delegados y delegadas
- Baleares: 477 cotizantes - 20 delegados y delegadas
- Canarias: 478 cotizantes - 14 delegados y delegadas
- Cantabria: 178 cotizantes - 15 delegados y delegadas
- Castilla y León: 2001 cotizantes - 32 delegados y delegadas
- Castilla La Mancha: 1448 cotizantes - 28 delegados y delegadas
- Catalunya: 3704 cotizantes - 70 delegados y delegadas
- Euskadi: 1877 cotizantes - 39 delegados y delegadas
- Extremadura: 465 cotizantes - 21 delegados y delegadas
- Galicia: 697 cotizantes - 18 delegados y delegadas
- Madrid: 10264 cotizantes - 110 delegados y delegadas
- Murcia: 852 cotizantes - 23 delegados y delegadas
- Navarra: 550 cotizantes - 21 delegados y delegadas
- La Rioja: 132 cotizantes - 13 delegados y delegadas
- País Valenciá: 3413 cotizantes - 46 delegados y delegadas
- Delegados natos: 40 delegados y delegadas
- Melilla: 2383 cotizantes - 10 delegados y delegadas
- Ceuta: 5 delegados y delegadas
- Bélgica: 5 delegados y delegadas
- Francia: 5 delegados y delegadas
- Luxemburgo: 5 delegados y delegadas
- Suecia: 5 delegados y delegadas
- Suiza: 5 delegados y delegadas
martes, 15 de julio de 2008
Comisión Unitaria 14 de Julio
En primer lugar, pido disculpas por mi larga ausencia. Llevo una etapa bastante desilusionado con este proceso en el que quise echar un pequeño cable, y es por ello que nunca terminé de escribir la crónica de la reunión del 23 de Junio: en IU Abierta hicieron un resumen al que le pondría unos cuantos matices, pero que sirve para conocer qué temas se han ido tratando. Por lo demás, aquella reunión empezó a hacer que me planteara el sentido de la propia Comisión y por supuesto de mi participación en ella; la de ayer no me ha levantado precisamente el ánimo.
Tal y como comencé mis vacaciones, las he terminado: cogiendo bien de mañana un tren para Madrid para una reunión a las 11:00 h. En la reunión estuvimos 17: Nuet, Francesc Matas, Nuin, Alcázar, Barrena, Miguel Á. Gómez, Fernando Sánchez, Cayo Lara, Willy Meyer, Amanda Meyer, Ángel González, Antonio Cortés, Cámara, Serafín Llamas, Montse y yo mismo. Se disculpó Lola, de Murcia, Marga Sanz y no recuerdo si alguien más.
Teníamos un orden del día abultadísimo. Mi recomendación de que no nos enfangáramos en cuestiones en las que fuera muy difícil el acuerdo (puesto que no podemos decidir mediante una votación) fue bien recibida pero sirvió de bien poco. Fue el leit motiv de la reunión.
Tras aprobar por asentimiento las actas con un par de puntualizaciones, hablamos sobre el método de debate en el proceso asambleario. Como ya se había ido anunciando, la subcomisión organizativa proponía un modelo a la italiana, de tal forma que se pivotaba sobre la idea de adscripción de delegados y delegadas a los manifiestos previamente presentados que se enviarán a la militancia. Pero lo cierto es que, aunque se puede conocer relativamente cómo funciona en otras partes, quedaban muchos flecos sueltos. ¿Se podrían presentar enmiendas a los documentos? ¿A todos, solo al que apoyas...? ¿Podían presentarse candidaturas que no se adscribieran a manifiesto alguno? Anduvimos reflexionando sobre esas y otras dudas sin una conclusión clara, aunque la nota sacada anticipa ya algunas cuestiones, quizás porque se haya hablado entre los diferentes promotores de manifiestos. Porque, aunque parezca sorprendente, en eso fue en lo que se quedó: en que las personas de esos tres sectores limaran detalles para presentar la propuesta a la Presidencia del sábado, ya que en la Comisión no había nada en firme.
En los temas económicos volvimos con lo que llevamos arrastrando. Parece que hay diferencias entre lo que consta en los servicios de administración de IU y deudas que reivindican algunas federaciones, principalmente Madrid y Andalucía. La cuestión es que pretenden compensar con esas supuestas deudas parte del pago de cuotas (1 € al mes por afiliado desde 2006) que deben realizar todas las federaciones para poder participar en la Asamblea (art 5.a) 2 de las normas). Cayo Lara proponía que se resolviera mediante un "acuerdo político" con ambas. Es decir, al margen de que parecía evidente que no era fácil compensar de forma contable entendía que sobre todo Andalucía aducía cuestiones de cómo había sido la gestión económica de la dirección que podían ser compensadas en aras de poder llegar a la Asamblea con mejor clima y solvencia económica. Antonio Cortés, el otro responsable de los dineros, consideraba que la diferencia entre el acuerdo y la deuda era demasiado grande y que además ello iba en perjuicio de federaciones más pequeñas por la diferencia de criterio y los aportes de apoyo pendientes. Tras ello se abrió un debate bastante agrio en el que, como era previsible, no llegamos a nada. Sin documentación sobre la mesa (por eso omito cifras y otros detalles) y sin posibilidad de resolver en votación lo único que quedaba era trasladar la decisión a la Presidencia. Como iréis viendo, se van a divertir el sábado.
Llegó por fin el tema de los censos. Manolo Cámara nos informó de cómo estaba la cosa. En primer lugar, Madrid, Cantabria, La Rioja y Ceuta no habían presentado nada al cierre del plazo. A continuación comentó que el censo de Melilla ascendía a 2.383 personas (es de suponer que por la incorporación de Coalición por Melilla a IU) que provocó algún que otro comentario. Comentarios que siguieron ante algunas de las cifras del resto de federaciones:
En Comunicación, el único punto rápido y sin conflicto, anunciando la creación de un espacio en la web federal para la Asamblea con los documentos, enlaces a los promotores de manifiestos y notas de prensa enviadas.
Y llegamos al eternamente pospuesto tema de los conflictos. Algunos vimos en su momento, dejando aparcado lo irresoluble, pero en varias reuniones tanto los representantes del PCE como los de Izquierda Xunida habían pedido tratar la crisis de Asturias. A mi entender, fue un debate (por llamarlo de alguna manera) estéril, dada nuestra falta de competencia en tema de garantías y tras haberse desoído la recomendación de completar la Comisión de Garantías en el pasado CPF para que pudiera atender a lo pendiente. Así lo dije, pero era comprensible que esto, al final, saliera en alguna parte. Dada nuestra caótica situación no hay otro cauce, aunque no sirvió para más que para vivir muchísima tensión y un cruce durísimo de acusaciones, calificativos y amenazas. Podría dar detalles, pero no podría evitar omitir datos y mostrar algún tipo de sesgo. Dejémoslo en que nada se resolvió.
Otros temas pendientes (entre ello impugnaciones de normas en las federaciones) quedaron en suspenso. Nos habíamos alargado hasta las 17:00 h. de la tarde y la hipoglucemia, el hambre, el cabreo y, al menos en mi caso, la frustración, pudieron con la reunión. Veremos si el sábado alguien consigue introducir más sensatez.
Yo mientras me dedicaré a reflexionar muy seriamente qué hacer, a hablar con la personas que me propusieron para formar parte de la Comisión y, cuando lo tenga claro, aquí lo contaré.
Tal y como comencé mis vacaciones, las he terminado: cogiendo bien de mañana un tren para Madrid para una reunión a las 11:00 h. En la reunión estuvimos 17: Nuet, Francesc Matas, Nuin, Alcázar, Barrena, Miguel Á. Gómez, Fernando Sánchez, Cayo Lara, Willy Meyer, Amanda Meyer, Ángel González, Antonio Cortés, Cámara, Serafín Llamas, Montse y yo mismo. Se disculpó Lola, de Murcia, Marga Sanz y no recuerdo si alguien más.
Teníamos un orden del día abultadísimo. Mi recomendación de que no nos enfangáramos en cuestiones en las que fuera muy difícil el acuerdo (puesto que no podemos decidir mediante una votación) fue bien recibida pero sirvió de bien poco. Fue el leit motiv de la reunión.
Tras aprobar por asentimiento las actas con un par de puntualizaciones, hablamos sobre el método de debate en el proceso asambleario. Como ya se había ido anunciando, la subcomisión organizativa proponía un modelo a la italiana, de tal forma que se pivotaba sobre la idea de adscripción de delegados y delegadas a los manifiestos previamente presentados que se enviarán a la militancia. Pero lo cierto es que, aunque se puede conocer relativamente cómo funciona en otras partes, quedaban muchos flecos sueltos. ¿Se podrían presentar enmiendas a los documentos? ¿A todos, solo al que apoyas...? ¿Podían presentarse candidaturas que no se adscribieran a manifiesto alguno? Anduvimos reflexionando sobre esas y otras dudas sin una conclusión clara, aunque la nota sacada anticipa ya algunas cuestiones, quizás porque se haya hablado entre los diferentes promotores de manifiestos. Porque, aunque parezca sorprendente, en eso fue en lo que se quedó: en que las personas de esos tres sectores limaran detalles para presentar la propuesta a la Presidencia del sábado, ya que en la Comisión no había nada en firme.
En los temas económicos volvimos con lo que llevamos arrastrando. Parece que hay diferencias entre lo que consta en los servicios de administración de IU y deudas que reivindican algunas federaciones, principalmente Madrid y Andalucía. La cuestión es que pretenden compensar con esas supuestas deudas parte del pago de cuotas (1 € al mes por afiliado desde 2006) que deben realizar todas las federaciones para poder participar en la Asamblea (art 5.a) 2 de las normas). Cayo Lara proponía que se resolviera mediante un "acuerdo político" con ambas. Es decir, al margen de que parecía evidente que no era fácil compensar de forma contable entendía que sobre todo Andalucía aducía cuestiones de cómo había sido la gestión económica de la dirección que podían ser compensadas en aras de poder llegar a la Asamblea con mejor clima y solvencia económica. Antonio Cortés, el otro responsable de los dineros, consideraba que la diferencia entre el acuerdo y la deuda era demasiado grande y que además ello iba en perjuicio de federaciones más pequeñas por la diferencia de criterio y los aportes de apoyo pendientes. Tras ello se abrió un debate bastante agrio en el que, como era previsible, no llegamos a nada. Sin documentación sobre la mesa (por eso omito cifras y otros detalles) y sin posibilidad de resolver en votación lo único que quedaba era trasladar la decisión a la Presidencia. Como iréis viendo, se van a divertir el sábado.
Llegó por fin el tema de los censos. Manolo Cámara nos informó de cómo estaba la cosa. En primer lugar, Madrid, Cantabria, La Rioja y Ceuta no habían presentado nada al cierre del plazo. A continuación comentó que el censo de Melilla ascendía a 2.383 personas (es de suponer que por la incorporación de Coalición por Melilla a IU) que provocó algún que otro comentario. Comentarios que siguieron ante algunas de las cifras del resto de federaciones:
- Andalucía: 21.094
- Aragón: 917
- Asturias: 4.602
- Baleares: 519
- Canarias: 485
- Castilla y León: 2.003
- Castilla la Mancha: 1.461
- Extremadura: 483
- Ezker Batua: 1.955
- Galicia: 697
- Murcia: 852
- Navarra: 745
- País Valenciano: 3.413
- Esquerra Unida i Alternativa: 4.027
En Comunicación, el único punto rápido y sin conflicto, anunciando la creación de un espacio en la web federal para la Asamblea con los documentos, enlaces a los promotores de manifiestos y notas de prensa enviadas.
Y llegamos al eternamente pospuesto tema de los conflictos. Algunos vimos en su momento, dejando aparcado lo irresoluble, pero en varias reuniones tanto los representantes del PCE como los de Izquierda Xunida habían pedido tratar la crisis de Asturias. A mi entender, fue un debate (por llamarlo de alguna manera) estéril, dada nuestra falta de competencia en tema de garantías y tras haberse desoído la recomendación de completar la Comisión de Garantías en el pasado CPF para que pudiera atender a lo pendiente. Así lo dije, pero era comprensible que esto, al final, saliera en alguna parte. Dada nuestra caótica situación no hay otro cauce, aunque no sirvió para más que para vivir muchísima tensión y un cruce durísimo de acusaciones, calificativos y amenazas. Podría dar detalles, pero no podría evitar omitir datos y mostrar algún tipo de sesgo. Dejémoslo en que nada se resolvió.
Otros temas pendientes (entre ello impugnaciones de normas en las federaciones) quedaron en suspenso. Nos habíamos alargado hasta las 17:00 h. de la tarde y la hipoglucemia, el hambre, el cabreo y, al menos en mi caso, la frustración, pudieron con la reunión. Veremos si el sábado alguien consigue introducir más sensatez.
Yo mientras me dedicaré a reflexionar muy seriamente qué hacer, a hablar con la personas que me propusieron para formar parte de la Comisión y, cuando lo tenga claro, aquí lo contaré.
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martes, 10 de junio de 2008
Crónica de un desastre anunciado
Volví de la reunión de ayer leyendo en el tren el documento que el PCE y otros habían propuesto para la subcomisión de documentos políticos. Acababa de llegar por correo electrónico y como terminamos pronto me dio tiempo a subir a un despacho para que me lo imprimieran y echarle un ojo. No conozco aún lo que plantean desde otros lados (más allá de manifiestos y demás), pero me reafirmó en mi idea de que, si no había consenso para un único documento, era porque alguien no quería. Es un buen documento de 30 folios, y en mi opinión pueden ser polémicos los dos o tres primeros y los tres o cuatro últimos. Todo lo demás, evidentemente, muy enmendable dentro de un sano debate político e ideológico, pero como cuestiones espinosas solo eso; no está mal, ¿no?
Se me presentaba la duda entonces de si no habría sido cerrazón de los otros sectores el no haber asumido esos planteamientos como base, negociando la exclusión de tal o cual apartado o alguna expresión gruesa. Tiene pasajes que resultan evidentemente redactados como un documento de parte, pero podrían haberse revisado y que posteriormente esos sectores hubieran intentado volver a introducirlos en forma de enmienda. Pero, claro, si había sido cerrazón ante ese papel, no tenía mucho sentido que fueran precisamente los otros sectores los que más empeño mostrasen en que hubiera un solo papel. Me dio entonces la sensación de que era una lucha por quién ponía el "texto base" para no mostrar debilidad.
Mala clave de funcionamiento, pero resulta que tampoco era eso. A primeras horas de la mañana, una de las personas que estaban reunidas hoy para intentar un acuerdo en última instancia me avisa por SMS de que el sector más vinculado al todavía Coordinador acepta que el texto sobre el que se trabaje sea el que leí en el tren. Buena señal: quizás me guste menos el resultado (mis afinidades son conocidas), pero al menos este punto de partida hace casi imposible de evitar el auerdo.
Pero igual que dos no pelean si uno no quiere, tampoco se ponen de acuerdo si alguien se niega. Según he sabido después de la reunión, y no precisamente de nadie cercano a Gaspar Llamazares, esa primera concesión no ha sido suficiente y no se han aceptado enmiendas de dicha parte. Dicho en plata: se ha preferido que no hubiera documento de consenso a pesar de que se basara en su texto inicial. No ha habido voluntad de sacar los temas espinosos para tratar de introducirlos posteriormente en enmiendas, y se ha preferido que sea el Consejo Político Federal el que dirima la cuestión. Ahora bien, en la reunión del viernes, la Comisión tendrá que ver cómo soluciona esta anómala situación, porque presentarse sin un documento de consenso supone presentarse sin el principal de sus deberes hecho.
De forma un tanto ilusa en algún momento llegué a pensar que el ponernos de acuerdo en otras cosas pero no en las tesis políticas era algo bueno. Estamos peleándonos por política, al fin y al cabo, todo un avance respecto de otras Asambleas donde parecían secundarias las tesis y no importaba que hubiera un solo documento para tener dos o más candidaturas. Pero no se trataba de esto; simple y llanamente eran el terreno de batalla elegido, como en otras ocasiones ha sido la votación de la mesa o el informe de gestión.
Hoy, no puedo evitar mojarme. No me mojo por mayor o menor afinidad, cosa que hago pero al margen de mi participación en la Comisión, sino porque me parece una burla haber estado mareando la perdiz durante meses para llegar a un resultado que podía haber sido el mismo si la dirección hubiera presentado sus papeles y quien quisiera hubiese medido fuerzas con un texto alternativo. Creo que, tal y como estamos, no nos podemos permitir esto. Si fuera por diferencias políticas reales, lo entendería; siendo por tacticismo, me desilusiona.
Se me presentaba la duda entonces de si no habría sido cerrazón de los otros sectores el no haber asumido esos planteamientos como base, negociando la exclusión de tal o cual apartado o alguna expresión gruesa. Tiene pasajes que resultan evidentemente redactados como un documento de parte, pero podrían haberse revisado y que posteriormente esos sectores hubieran intentado volver a introducirlos en forma de enmienda. Pero, claro, si había sido cerrazón ante ese papel, no tenía mucho sentido que fueran precisamente los otros sectores los que más empeño mostrasen en que hubiera un solo papel. Me dio entonces la sensación de que era una lucha por quién ponía el "texto base" para no mostrar debilidad.
Mala clave de funcionamiento, pero resulta que tampoco era eso. A primeras horas de la mañana, una de las personas que estaban reunidas hoy para intentar un acuerdo en última instancia me avisa por SMS de que el sector más vinculado al todavía Coordinador acepta que el texto sobre el que se trabaje sea el que leí en el tren. Buena señal: quizás me guste menos el resultado (mis afinidades son conocidas), pero al menos este punto de partida hace casi imposible de evitar el auerdo.
Pero igual que dos no pelean si uno no quiere, tampoco se ponen de acuerdo si alguien se niega. Según he sabido después de la reunión, y no precisamente de nadie cercano a Gaspar Llamazares, esa primera concesión no ha sido suficiente y no se han aceptado enmiendas de dicha parte. Dicho en plata: se ha preferido que no hubiera documento de consenso a pesar de que se basara en su texto inicial. No ha habido voluntad de sacar los temas espinosos para tratar de introducirlos posteriormente en enmiendas, y se ha preferido que sea el Consejo Político Federal el que dirima la cuestión. Ahora bien, en la reunión del viernes, la Comisión tendrá que ver cómo soluciona esta anómala situación, porque presentarse sin un documento de consenso supone presentarse sin el principal de sus deberes hecho.
De forma un tanto ilusa en algún momento llegué a pensar que el ponernos de acuerdo en otras cosas pero no en las tesis políticas era algo bueno. Estamos peleándonos por política, al fin y al cabo, todo un avance respecto de otras Asambleas donde parecían secundarias las tesis y no importaba que hubiera un solo documento para tener dos o más candidaturas. Pero no se trataba de esto; simple y llanamente eran el terreno de batalla elegido, como en otras ocasiones ha sido la votación de la mesa o el informe de gestión.
Hoy, no puedo evitar mojarme. No me mojo por mayor o menor afinidad, cosa que hago pero al margen de mi participación en la Comisión, sino porque me parece una burla haber estado mareando la perdiz durante meses para llegar a un resultado que podía haber sido el mismo si la dirección hubiera presentado sus papeles y quien quisiera hubiese medido fuerzas con un texto alternativo. Creo que, tal y como estamos, no nos podemos permitir esto. Si fuera por diferencias políticas reales, lo entendería; siendo por tacticismo, me desilusiona.
Comisión Unitaria 9 de Junio
De nuevo en el AVE hacia Madrid para la que se preveía como última reunión para finiquitar los documentos. Con malos presagios, ya dije, pero nunca se sabe.
Cuando llegué se hablaba de la parte organizativa y la cosa había resultado tal y como se esperaba: algunos cambios con consenso (sobre todo mejoras de redacción y clarificación) y acuerdo en estatutos y reglamento. Mientras tanto, repaso de asistencia: Miguel A. Gómez, Fernando Sánchez, Marga Sanz, Amanda Meyer, Willy Meyer, Javier Alcázar, Joan Josep Nuet, Manolo Cámara, Francesc Matas, Montse Muñoz, Miguel Nuin (Navarra), Antonio Cortés, Ángel González, Patricia Luquin (Aragón), Carlos Penit y Cayo Lara. Había una compañera más a la que no conocía.
Pero en la parte del documento político, Nuet nos comentó que había sido imposible llegar a una propuesta de documento marco sobre el que trabajar. El debate se estancó en tres posiciones:
Se había quedado en que al día siguiente hubiera una última reunión para intentar llegar a un acuerdo, y en su defecto, pactar en cualquier caso cómo llevarlo al CPF para evitar una confrontación y un debate caótico.
Hubo un montón de intervenciones sobre este punto. Algunas de las que apostaban por varios documentos señalaron como una de las causas de imposibilidad de consenso el hecho de que surgieran manifiestos durante el proceso. Me llamó la atención la intervención de Willy Meyer, al que no sé si interpreté mal, pero dijo algo así como que "el 14 de junio iba a ser el punto de inflexión a partir del que se iba a tener una nueva línea política y una nueva forma de dirigir IU". Se admiten apuestas. Desde el otro lado se señalaba que la imposibilidad de consenso no era real y que era una opción táctica, legítima, pero no beneficiosa. Se barajaba en las intervenciones desde el ir con los documentos que hubiera, hasta no llevar ninguno, aplazar el Consejo, que fuera la dirección la que presentara un papel y allí se presentaran alternativas...
Me dio la impresión (aunque soy muy novato en esto) que lo que acabó de decantar la reunión fueron las intervenciones de Cayo Lara (por ser una persona no muy definida y respetada por todo el mundo) pidiendo que se sacara un único papel por respeto a la militancia y al resto del trabajo de la Comisión y la del representante de la CUT (también "no alineado") diciendo que ellos se quitaban de en medio, pero que los dos grandes bloques llegaran mañana a un acuerdo. Nuet acabó resumiendo dejándolo para la reunión del día siguiente y proponiendo un método que conugara ambas posibilidades: un papel único que recogía todo lo que podía ser común, y así se había señalado en la subcomisión (las partes de globalización, análisis internacional, etc. y otras más de contenido general son bastante coincidentes) y recoger el "no acuerdo" y las diferentes posibilidades en los temas espinosos (política de alianzas, causas de la crisis electoral, etc.). Veremos qué sacan hoy.
Eso sí, en las últimas intervenciones, los que no habíamos estado por la mañana nos enteramos de que todas las partes habían coincidido ampliamente en que debíamos ir a un proceso de refundación y cómo debería ser. No es mal avance; aunque ya lo pusiera en todos los papeles, ya era hora de trasladarlo a los órganos para que haya un impulso y se lance alguna señal mínimamente ilusionante. Yo solicité que eso se hiciera público para que la afiliación recibiera alguna buena noticia que pudiera ilusionar, porque hasta ahora solo se había ido diseñando una Asamblea normal y corriente. Todo el mundo estuvo de acuerdo.
Y con esto nos cepillamos la reunión en poco más de dos horas. Y a esperar a que, a la mañana siguiente, obrara el milagro.
Cuando llegué se hablaba de la parte organizativa y la cosa había resultado tal y como se esperaba: algunos cambios con consenso (sobre todo mejoras de redacción y clarificación) y acuerdo en estatutos y reglamento. Mientras tanto, repaso de asistencia: Miguel A. Gómez, Fernando Sánchez, Marga Sanz, Amanda Meyer, Willy Meyer, Javier Alcázar, Joan Josep Nuet, Manolo Cámara, Francesc Matas, Montse Muñoz, Miguel Nuin (Navarra), Antonio Cortés, Ángel González, Patricia Luquin (Aragón), Carlos Penit y Cayo Lara. Había una compañera más a la que no conocía.
Pero en la parte del documento político, Nuet nos comentó que había sido imposible llegar a una propuesta de documento marco sobre el que trabajar. El debate se estancó en tres posiciones:
- la de quienes consideraban que no cabía la posibilidad de que no se sacara un documento de consenso, por muy de mínimos que fuese. Pedro Chaves llevó un documento a tal efecto, recogiendo aportaciones de textos de otros sectores, pero que no se llegó a tratar en la reunión.
- la de quienes consideraban que era imposible el consenso, ya que partían de un documento pactado entre varias sensibilidades (que tampoco se trató, pues aún no estaba; se recibió por la tarde) y que por tanto, en su opinión, no era susceptible de ser cruzado con otros. Es similar al que se ha publicado como el resultado de la reunión del 31 de mayo, aunque allí fue presentado, sin que nadie matizara, como el del PCE más las federaciones de Valencia y Andalucía.
- la de quienes deseaban un consenso, pero no querían forzar la situación. Eso sí, anunciaban (el propio Nuet) que, de no ser posible, no habría dos documentos sino tres, aunque Cámara se distanció de esto último.
Se había quedado en que al día siguiente hubiera una última reunión para intentar llegar a un acuerdo, y en su defecto, pactar en cualquier caso cómo llevarlo al CPF para evitar una confrontación y un debate caótico.
Hubo un montón de intervenciones sobre este punto. Algunas de las que apostaban por varios documentos señalaron como una de las causas de imposibilidad de consenso el hecho de que surgieran manifiestos durante el proceso. Me llamó la atención la intervención de Willy Meyer, al que no sé si interpreté mal, pero dijo algo así como que "el 14 de junio iba a ser el punto de inflexión a partir del que se iba a tener una nueva línea política y una nueva forma de dirigir IU". Se admiten apuestas. Desde el otro lado se señalaba que la imposibilidad de consenso no era real y que era una opción táctica, legítima, pero no beneficiosa. Se barajaba en las intervenciones desde el ir con los documentos que hubiera, hasta no llevar ninguno, aplazar el Consejo, que fuera la dirección la que presentara un papel y allí se presentaran alternativas...
Me dio la impresión (aunque soy muy novato en esto) que lo que acabó de decantar la reunión fueron las intervenciones de Cayo Lara (por ser una persona no muy definida y respetada por todo el mundo) pidiendo que se sacara un único papel por respeto a la militancia y al resto del trabajo de la Comisión y la del representante de la CUT (también "no alineado") diciendo que ellos se quitaban de en medio, pero que los dos grandes bloques llegaran mañana a un acuerdo. Nuet acabó resumiendo dejándolo para la reunión del día siguiente y proponiendo un método que conugara ambas posibilidades: un papel único que recogía todo lo que podía ser común, y así se había señalado en la subcomisión (las partes de globalización, análisis internacional, etc. y otras más de contenido general son bastante coincidentes) y recoger el "no acuerdo" y las diferentes posibilidades en los temas espinosos (política de alianzas, causas de la crisis electoral, etc.). Veremos qué sacan hoy.
Eso sí, en las últimas intervenciones, los que no habíamos estado por la mañana nos enteramos de que todas las partes habían coincidido ampliamente en que debíamos ir a un proceso de refundación y cómo debería ser. No es mal avance; aunque ya lo pusiera en todos los papeles, ya era hora de trasladarlo a los órganos para que haya un impulso y se lance alguna señal mínimamente ilusionante. Yo solicité que eso se hiciera público para que la afiliación recibiera alguna buena noticia que pudiera ilusionar, porque hasta ahora solo se había ido diseñando una Asamblea normal y corriente. Todo el mundo estuvo de acuerdo.
Y con esto nos cepillamos la reunión en poco más de dos horas. Y a esperar a que, a la mañana siguiente, obrara el milagro.
lunes, 9 de junio de 2008
El momento decisivo
Esta mañana se reúne la subcomisión organizativa y de nuevo me es imposible ir. Me acercaré por la tarde al Pleno de la Comisión donde deberíamos aprobar ya la propuesta definitiva de documentos para que los debata el sábado el Consejo Político Federal. ¿Seremos capaces?
En algunos aspectos, no lo dudo. En el Reglamento trabajamos sobre el anterior, y dudo que haya grandes innovaciones. En los Estatutos, como ya comenté, se parte de una nueva redacción y supongo que habrá diversas propuestas para modificarla, pero supongo que será fácil llegar a un consenso de mínimos para que luego se enmienden durante el proceso. Yo, sinceramente, no estoy muy conforme con la propuesta; no dice ninguna barbaridad, desde luego, y el esfuerzo por clarificar la estructura y quitar mucha paja es encomiable, pero tampoco hay cambios significativos.
Ya dije que me parecía que, en un debate de este calado (al menos del calado que anticipan muchas reflexiones individuales y colectivas que pot ahí circulan), había que abrirse a cambios importantes. Eso suponía no centrar el debate en pequeñas enmiendas de matiz sobre el mismo modelo; pero también señalaba que los grandes cambios no podían preceder al debate y estar en el papel inicial. La propuesta, y lo digo sin desmerecer el trabajo de un compañero que solo ha desarrollado el criterio marcado, es una conjunción de ambos defectos: se presenta como un documento nuevo pero no he conseguido encontrar diferencias de calado.
Eso sí, si hay amplio acuerdo entre el resto de compañeros y compañeras no seré yo quien impida el consenso. Desde el momento en que haya una propuesta, pues a trabajar las enmiendas, a consensuarlas si se puede con mucha gente para que se debatan en muchas partes, y veremos lo que sale.
Pero me temo que lo de los documentos políticos será otro cantar. Salvo sorpresas, no tiene visos de mejorar la cosa y seremos incapaces de sacar un solo papel para el debate. Y eso no tiene perdón: no me creo que yo sea aquí el único abierto de mente que encuentra ideas interesantes en prácticamente todo lo que se escribe desde muy diferentes ópticas. Hacer un documento de mínimos es facilísimo, solo hace falta la voluntad de renunciar por todas las partes a puntos polémicos e intentar introducirlos después en el debate. O incluso plantear un documento alternativo completo. Pero teniendo clara una base.
Dice Nuet que "acaba el tiempo de los manifiestos y empieza el de la síntesis". Puedo estar de acuerdo en lo de la síntesis, pero no en lo de los manifiestos. Precisamente eso es lo que ha permitido a alguna gente agarrarse a un clavo ardiendo para evitar el consenso: los manifiestos rompían el marco unitario. Pero eso no debe ser así, los manifiestos animan el debate, sirven de referencia para militantes, pero no tienen que ver con el trabajo de redacción de las tesis para la Asamblea. El tiempo de lo que suponen los manifiestos está aún más vigente a partir de ahora. Es una expresión colectiva que deberá tener reflejo, si no quiere convertirse en un movimiento cupular, en los debates de las asambleas de base. Unos lo harán a través de partidos o corrientes, otros a partir de plataformas o reagrupamientos. Otra mucha gente a nivel particular, por supuesto. Pero si entendemos que el tiempo del debate de ideas acaba en la Comisión Unitaria, mal vamos.
Veremos qué nos depara esta tarde. Mañana os cuento.
P.D.: Mi opinión está clara y espero no condicionar, pero recuperamos la buena costumbre de las encuestas. A la izquierda os dejo una sobre el tema.
En algunos aspectos, no lo dudo. En el Reglamento trabajamos sobre el anterior, y dudo que haya grandes innovaciones. En los Estatutos, como ya comenté, se parte de una nueva redacción y supongo que habrá diversas propuestas para modificarla, pero supongo que será fácil llegar a un consenso de mínimos para que luego se enmienden durante el proceso. Yo, sinceramente, no estoy muy conforme con la propuesta; no dice ninguna barbaridad, desde luego, y el esfuerzo por clarificar la estructura y quitar mucha paja es encomiable, pero tampoco hay cambios significativos.
Ya dije que me parecía que, en un debate de este calado (al menos del calado que anticipan muchas reflexiones individuales y colectivas que pot ahí circulan), había que abrirse a cambios importantes. Eso suponía no centrar el debate en pequeñas enmiendas de matiz sobre el mismo modelo; pero también señalaba que los grandes cambios no podían preceder al debate y estar en el papel inicial. La propuesta, y lo digo sin desmerecer el trabajo de un compañero que solo ha desarrollado el criterio marcado, es una conjunción de ambos defectos: se presenta como un documento nuevo pero no he conseguido encontrar diferencias de calado.
Eso sí, si hay amplio acuerdo entre el resto de compañeros y compañeras no seré yo quien impida el consenso. Desde el momento en que haya una propuesta, pues a trabajar las enmiendas, a consensuarlas si se puede con mucha gente para que se debatan en muchas partes, y veremos lo que sale.
Pero me temo que lo de los documentos políticos será otro cantar. Salvo sorpresas, no tiene visos de mejorar la cosa y seremos incapaces de sacar un solo papel para el debate. Y eso no tiene perdón: no me creo que yo sea aquí el único abierto de mente que encuentra ideas interesantes en prácticamente todo lo que se escribe desde muy diferentes ópticas. Hacer un documento de mínimos es facilísimo, solo hace falta la voluntad de renunciar por todas las partes a puntos polémicos e intentar introducirlos después en el debate. O incluso plantear un documento alternativo completo. Pero teniendo clara una base.
Dice Nuet que "acaba el tiempo de los manifiestos y empieza el de la síntesis". Puedo estar de acuerdo en lo de la síntesis, pero no en lo de los manifiestos. Precisamente eso es lo que ha permitido a alguna gente agarrarse a un clavo ardiendo para evitar el consenso: los manifiestos rompían el marco unitario. Pero eso no debe ser así, los manifiestos animan el debate, sirven de referencia para militantes, pero no tienen que ver con el trabajo de redacción de las tesis para la Asamblea. El tiempo de lo que suponen los manifiestos está aún más vigente a partir de ahora. Es una expresión colectiva que deberá tener reflejo, si no quiere convertirse en un movimiento cupular, en los debates de las asambleas de base. Unos lo harán a través de partidos o corrientes, otros a partir de plataformas o reagrupamientos. Otra mucha gente a nivel particular, por supuesto. Pero si entendemos que el tiempo del debate de ideas acaba en la Comisión Unitaria, mal vamos.
Veremos qué nos depara esta tarde. Mañana os cuento.
P.D.: Mi opinión está clara y espero no condicionar, pero recuperamos la buena costumbre de las encuestas. A la izquierda os dejo una sobre el tema.
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