lunes, 9 de junio de 2008

El momento decisivo

Esta mañana se reúne la subcomisión organizativa y de nuevo me es imposible ir. Me acercaré por la tarde al Pleno de la Comisión donde deberíamos aprobar ya la propuesta definitiva de documentos para que los debata el sábado el Consejo Político Federal. ¿Seremos capaces?

En algunos aspectos, no lo dudo. En el Reglamento trabajamos sobre el anterior, y dudo que haya grandes innovaciones. En los Estatutos, como ya comenté, se parte de una nueva redacción y supongo que habrá diversas propuestas para modificarla, pero supongo que será fácil llegar a un consenso de mínimos para que luego se enmienden durante el proceso. Yo, sinceramente, no estoy muy conforme con la propuesta; no dice ninguna barbaridad, desde luego, y el esfuerzo por clarificar la estructura y quitar mucha paja es encomiable, pero tampoco hay cambios significativos.

Ya dije que me parecía que, en un debate de este calado (al menos del calado que anticipan muchas reflexiones individuales y colectivas que pot ahí circulan), había que abrirse a cambios importantes. Eso suponía no centrar el debate en pequeñas enmiendas de matiz sobre el mismo modelo; pero también señalaba que los grandes cambios no podían preceder al debate y estar en el papel inicial. La propuesta, y lo digo sin desmerecer el trabajo de un compañero que solo ha desarrollado el criterio marcado, es una conjunción de ambos defectos: se presenta como un documento nuevo pero no he conseguido encontrar diferencias de calado.

Eso sí, si hay amplio acuerdo entre el resto de compañeros y compañeras no seré yo quien impida el consenso. Desde el momento en que haya una propuesta, pues a trabajar las enmiendas, a consensuarlas si se puede con mucha gente para que se debatan en muchas partes, y veremos lo que sale.

Pero me temo que lo de los documentos políticos será otro cantar. Salvo sorpresas, no tiene visos de mejorar la cosa y seremos incapaces de sacar un solo papel para el debate. Y eso no tiene perdón: no me creo que yo sea aquí el único abierto de mente que encuentra ideas interesantes en prácticamente todo lo que se escribe desde muy diferentes ópticas. Hacer un documento de mínimos es facilísimo, solo hace falta la voluntad de renunciar por todas las partes a puntos polémicos e intentar introducirlos después en el debate. O incluso plantear un documento alternativo completo. Pero teniendo clara una base.

Dice Nuet que "acaba el tiempo de los manifiestos y empieza el de la síntesis". Puedo estar de acuerdo en lo de la síntesis, pero no en lo de los manifiestos. Precisamente eso es lo que ha permitido a alguna gente agarrarse a un clavo ardiendo para evitar el consenso: los manifiestos rompían el marco unitario. Pero eso no debe ser así, los manifiestos animan el debate, sirven de referencia para militantes, pero no tienen que ver con el trabajo de redacción de las tesis para la Asamblea. El tiempo de lo que suponen los manifiestos está aún más vigente a partir de ahora. Es una expresión colectiva que deberá tener reflejo, si no quiere convertirse en un movimiento cupular, en los debates de las asambleas de base. Unos lo harán a través de partidos o corrientes, otros a partir de plataformas o reagrupamientos. Otra mucha gente a nivel particular, por supuesto. Pero si entendemos que el tiempo del debate de ideas acaba en la Comisión Unitaria, mal vamos.

Veremos qué nos depara esta tarde. Mañana os cuento.

P.D.: Mi opinión está clara y espero no condicionar, pero recuperamos la buena costumbre de las encuestas. A la izquierda os dejo una sobre el tema.

martes, 3 de junio de 2008

Comisión Unitaria 2 de Junio: frustración y pérdida de tiempo

Sí, no lo he podido evitar. Mezclo información y opinión desde el título, así que si nunca debe interpretarse esto como un acta, hoy menos.

Partí de nuevo corriendo con mi bici a la estación, tras fichar antes de tiempo, con la ilusión de que la reunión iba a ser más interesante: el 14 de Junio hay Consejo Político Federal y antes de eso tenemos que ofrecerle unos documentos (político, de estatutos, reglamento, etc.) para que los debatan y aprueben y pueda iniciarse el debate en las bases. Con lo cual, aunque por trabajo Justificar a ambos ladosno puedo estar en las subcomisiones que hacen el trabajo menudo y me limito a enviar cosas por correo electrónico, al menos en el Pleno de la Comisión podría enterarme de cómo está la cosa y opinar. Entre la reunión de ayer y la del próximo lunes debería quedar la cosa finiquitada.

Tras coger el metro, llegué a Olimpo a las 16:40, y la reunión ya llevaba unos minutos. Parece que volvíamos sobre algún fleco de los temas económicos tratados en la reunión anterior. Como el tema se me escapa y llegaba tarde para enterarme, hice recuento de asistencia: Diego Valderas (de forma excepcional, entiendo), Willy Meyer, Fernando Sánchez, Miguel Ángel Gómez, Lola Sánchez, Joan Josep Nuet, Carlos Penit (Madrid), Ángel González (Asturias), Serafín Llamas (Ezker Batua), Miquel Ramón (Balears), Manolo Cámara, Cayo Lara, Adolfo Barrena, Antonio Cortés, Javier García (CUT), Francesc Matas y yo mismo. Posteriormente se sumaron Javier Alcázar y Montse Muñoz.

Lo que creía que era un fleco nos llevó algo más de tres horas. No haré un resumen pormenorizado porque carezco de todos los datos y solo liaría todo más. Valga decir que, como señaló Cayo Lara, cuando empezaron a realizar el informe de viabilidad económica solo se tenían datos de deudas de las federaciones por no haber aportado su porcentaje de las cuotas (narices tiene), pero que según se ha ido avanzando un poco más y exigiendo ese pago han aparecido deudas del federal para con estas mismas federaciones. Nadie las ha puesto en duda, pero sí se ha mandatado a Cayo y Antonio Cortés que se trabaje sobre lo constatable, sobre lo que haya base documental. La diferencia en la estimación era notable: por un lado se calculaba una deuda hacia el federal y por el otro hacia Andalucía, con cifras que a los de zona blanca nos impresionan. Parece que la reunión para arreglarlo había acabado como el rosario de la aurora y al no haber consenso se traía a la Comisión.

Como a mitad de la discusión se me ocurrió decir que algo en lo que no hay acuerdo cabe dirimirlo en un órgano que vote, pero no en la Comisión que funciona por consenso y encima sin tener todos los datos. Todo el mundo me dio la razón, pero se siguió porque entre medias se habían ido sacando todo tipo de trapos sucios, algunos que venían al caso de refilón y otros que ni por asomo. Y además, se llegó al punto de plantear ciertas cuestiones como "casus belli" por parte de Andalucía, a través de Meyer, que lo hizo con un tono de advertencia que no gustó nada a otra mucha gente.

Podría entrar al detalle de quién creo que tenía razón en tal o cual aspecto, porque hubo de todo, pero tiene poco interés. La sensación final fue la de que estos temas están paralizando el trabajo de la Comisión y el goteo de reclamaciones no deja buena impresión acerca de la buena voluntad de todo el mundo para que las cosas funcionen bien y ágilmente. Igual me equivoco, pero me resultó elocuente la queja de Cayo Lara que, como bien dijo, está descuidando su tarea de Coordinador en Castilla la Mancha para ayudar en esto y cada vez le aportan datos nuevos que le hacen imposible cuadrar las cuentas y dejar este tema cerrado. Finalmente volverán a reunirse con los representantes andaluces para intentar entenderse, acudiendo Valderas y Nuet para procurar un mejor clima.

Pasadas ya las siete, comenzamos a hablar del trabajo de las subcomisiones. La organizativa nos llevó cinco minutos de explicación de Nuet: ha habido un debate interesante, se han visto bastantes puntos de acuerdo sobre qué debe cambiarse y se ha optado por la redacción de nuevos estatutos en vez de una reforma. Se le encargó al compañero que trabaja los temas jurídicos en el Grupo Parlamentario y lo entregó ayer. Aún no lo he podido leer, pero lo que me importa es que ya hay una metodología apropiada.

Todo lo contrario que lo que ocurre en el grupo de los documentos políticos. Parece que desde el primer momento vieron difícil la posibilidad de llegar a un documento unitario sobre el que trabajar. Unos lo achacan a diferencias irreconciliables en una primera "tormenta de ideas" y otros a la cerrazón de una parte desde el primer momento, y la voluntad de que hubiera varios documentos. Lo mismo me da: a mí entender no hay excusas. Es increíble que para un documento como los estatutos, en los que no caben ambigüedades, se confíe en una persona para que haga el borrador, y no para el político. Después ya se enmendará todo lo que haga falta, digo yo. Se puede hacer tan insulso que no se moje en lo fundamental; vale, pues que se enmiende después y se refleje la voluntad mayoritaria. O al contrario, que se recoja casi todo y cada cual verá qué le sobra y si la militancia está de acuerdo. Me parece tan sencillo que creo que no merece más explicación.

Según me cuentan, aunque yo me fui a casa disgustado, la discusión transcurrió y esa impresión que transmití yo fue muy mayoritaria. Tanto que Willy Meyer y los representantes del PCE, que eran quienes defendían que hubiera varios documentos, accedieron a retomar el tema en la subcomisión e intentar un acuerdo de mínimos sobre el que trabajar. Todo esto ya es de oídas, de modo que solo lo cuento para que se sepa qué salida se le ha dado. Por lo que me dicen también fedraciones críticas con la dirección federal, como Aragón, Castilla la Mancha o Murcia abogaron por darle salida a esto, porque lo contrario habría sido una nueva frustración para la militancia. Allí mismo, por ejemplo, el representante de la CUT había dicho que si no había acuerdo debía "consensuarse el disenso" y ofrecer a todo el mundo la posibilidad de presentar documento en un plazo. Y, como es normal, anunciaba el de su corriente: ¿podéis imaginar la de papeles que habrían salido?

Ya digo, me dan una buena noticia mientras escribo esto, pero ayer volví a casa con una enorme sensación de frustración, de haber hecho un viaje para nada y de tener una enorme incapacidad como organización. A veces, solo a veces, se distinguen en la Comisión ataques de sentido común que son absolutamente transversales, que dependen de la sensatez personal y se escapan a la lógica de grupos, manifiestos y demás. Eso me pone un puntito de ilusión y esperanza, sobre todo porque intuyo que eso se hace más común cuanto más se aleja uno de allí; quizás eso aún pueda salvarnos.

martes, 20 de mayo de 2008

Comisión Unitaria 19 de Mayo

La reunión de ayer fue bastante pesada en su contenido. Nos centramos fundamentalmente en el informe de viabilidad económica, algo muy necesario pero peliagudo y bastante rollazo. Estábamos J.J. Nuet, Manolo Cámara, Cayo Lara, Amadeu Sanchís (EUPV), Willy Meyer, Francesc Matas, Javier Alcázar, Montse Muñoz, Antonio Cortés, Fote (Ezker Batua), Carmen Ordás (IU CyL), Miguel Ángel Gómez, Lola Sánchez (Murcia), Ángel González (Asturias), David Abril (Illes Balears) y un compañero y una compañera, creo que ambos de Aragón, de los que no conozco los nombres.

Antonio Cortés y Cayo Lara habían consensuado una propuesta para la viabilidad económica, que se discutirá al viernes en Presidencia. No voy a entrar en detalles que tampoco aportan mucho, pero sí cabe decir que aunque la situación no es buena no llega al nivel de hecatombe que se llegó a pronosticar por ahí. Hay una deuda grande (lo cual no es novedad desde el desastre, en resultados y organizativo, de 1999), pero posibilidades de ir solventando la situación, sobre todo si hay esfuerzos por regularizar aportaciones por parte de las federaciones así como de los cargos públicos. Ayer parecía haber una voluntad común de atarse los machos de una vez en estas cuestiones.

Pero también es cierto que se ponen sobre la mesa algunas deudas desde federaciones, que se desconocían y en algunos cosas difíciles de probar (parece que hubo una época de vacas gordas en que se prometió el oro y el moro porque "sobraba" dinero) que esperemos que no dificulten que se pueda llevar a cabo este plan de ajuste.

En la parte positiva, bastante acuerdo en diversas cuestiones: clarificar las aportaciones de los cargos públicos a la organización, reducción significativa del tamaño de los órganos de dirección, o varias propuestas novedosas que podrían suponer un buen aporte continuo sin depender tanto de lo institucional. Son recomendaciones, y veremos si se aprueban.

En un segundo punto tratamos el lugar de celebración de la IX Asamblea. La propuesta de la Comisión será que lo hagamos en Rivas Vaciamadrid. Ofrece un precio mucho mejor, tiene simbolismo político, se aporta el dinero al erario público, trabajamos en un ambiente de mayor confianza... A cambio, quizás alguna estrechez más y algunas federaciones pedían que se tuviera en cuenta a los delegados para que no tuvieran que volverse locos entre el alojamiento y el lugar de celebración. Quienes hemos vivido en Madrid sabemos que no es más incómodo llegar a Rivas que al Parque de las Naciones en transporte público.

Por último, se repasó el calendario. La semana que viene se reunen las comisiones para redactar los documentos; yo me hice un lío con las fechas, y pensé que debían estar para ayer, pero parece que irán directos al Consejo Político Federal del 14 de Junio.

Hasta aquí el resumen. Luego, quizás, valoraciones.

lunes, 19 de mayo de 2008

¿Qué estatutos para qué refundación?

No sé si lo que he hecho ha sido un ataque de sensatez o de locura. El caso es que hace dos semanas, tras la primera reunión de la Comisión Unitaria a la que asistí, nos repartimos para hacer propuestas en torno a la ponencia de estatutos, modelo organizativo, etc. Tras dos semanas de darle vueltas al tocho de estatutos que tenemos, me encontraba ante un dilema:
  • Podía hacer unos pocos retoques formales que se me ocurrían dentro del modelo actual, al estilo de lo que han venido siendo las ponencias habituales. Me parecía poco motivador para una Asamblea con un carácter especial, como se supone que debería de tener esto, de acuerdo con el ánimo "refundacional" que impregna todo lo que por ahí se escribe.
  • O bien podía intentar meterme en harina, repensar el modelo organizativo y prácticamente rehacer unos nuevos estatutos, de acuerdo con esa idea de reinventarnos. Evidentemente, la tarea me quedaba muy grande. Pero aunque no hubiera sido así, me parece que sacar todas las respuestas y lanzarlas así desde la iniciativa de unas pocas personas casa mal con el proceso abierto que todos nuestros papeles intentan dibujar.
Es por ello que, como me he levantado hoy así, he remitido el papel que tenía pendiente para la subcomisión organizativa que acabará de empezar, ya que no puedo asistir por trabajo. ¿Una buena idea o una absoluta estupidez? Lo descubriré esta tarde cuando llegué a la Comisión. Os lo dejo aquí para que juzguéis por vuestra cuenta:

A los compañeros y compañeras de la subcomisión organizativa

En primer lugar, os pido disculpas por la imposibilidad de asistir por coincidir con mi horario laboral. Por la tarde nos veremos. Debíamos abordar el tema de la reforma de estatutos hoy, y tras darle bastantes vueltas al asunto y releerlos de arriba abajo quería trasladaros una reflexión y una propuesta; quizás es una idea muy descabellada, pero es lo que sinceramente pienso.

En la marea de manifiestos, declaraciones y documentos que circulan en torno a la situación de Izquierda Unida y el proceso que se abre ahora nos encontramos con un leit motiv: la idea de refundación, de proceso constituyente. Seguramente entendiendo por ello cosas distintas, en algunos casos poniéndole apellidos (“una refundación en clave...” ), y en otros, a mi juicio con mejor tino, de forma laica sin anticipar a priori el resultado de un debate de tal calado.

Sin embargo, esa voluntad de innovación manifestada en los papeles no está teniendo un reflejo en los trabajos preparatorios de esta Comisión. ¿Tiene sentido –en lo que nos afecta directamente- un debate sobre estatutos al uso? Si casi todo el mundo plantea abrir después de la IX Asamblea un proceso de ese estilo, ¿no deberíamos pensar que será fundamentalmente entonces cuando tratemos de innovar, de buscar nuevas fórmulas, de reinventarnos?

Debería ser nuestra obligación intentar trasladar algo de ilusión por este proceso tanto a las bases como a tantas personas que, desde fuera, siguen con atención nuestro devenir. Creo que no lo haremos si celebramos una Asamblea al uso. El punto de partida debe ser: tenemos un problema, lo hemos captado, y estamos dispuestos a resolverlo; pero, evidentemente, nadie nos creerá si le decimos que tenemos ya en nuestra mano todas las respuestas. Debemos ser capaces de hacer creíble que iniciamos un proceso abierto que no sabemos a dónde nos llevará, una convocatoria para reinventarnos política y organizativamente.

Es por ello que propongo que, o bien no hagamos una ponencia estatutaria, o la limitemos a algunas cuestiones jurídicas de urgencia que haya que abordar con premura. Ofrecer los anteriores estatutos con un par de retoques (y habida cuenta de la falta de propuestas recibidas creo que así sería) creo que desanimaría mucho; abrir el melón de una reforma ambiciosa del modelo organizativo “desde arriba” creo que no es el mejor método. Por ello, creo que lo que deberíamos proponer como principal idea para la asamblea es el mandato de la convocatoria de una conferencia, asamblea o como se quiera llamar, lo más abierta y ambiciosa posible, para replantearnos las formas de organizarnos y de trabajar, trabajada desde las organizaciones locales y abierta a personas de la izquierda social.

martes, 6 de mayo de 2008

Comisión Unitaria 5 de Mayo

Ayer me incorporé a las reuniones de la Comisión Unitaria en su cuarta sesión en Pleno. Con el bocata de lomo del bar de enfrente del curro bajo el brazo partí raudo y veloz a lomos de mi bici hacia la estación para coger el AVE de las 15:15. No es coña, casi no llego, y me pasé medio viaje en la cafetería por la vergüenza de la sudada que me impedía sentarme junto a nadie.

Clavada de taxi mediante, llegué a Olimpo cuando aún estaban decidiendo como ordenar los puntos de debate. Cito de memoria a los asistentes, a riesgo de equivocarme: Marga Sanz, Francesc Matas, Adolfo Barrena, Willy Meyer, Cayo Lara, Antonio Cortés, otro compañero andaluz (¿de la CUT?), Ángel González (Asturias), Manuel Cámara, Javier Alcázar, Joan Josep Nuet, Carmen Ordás (Castilla y León), Lola (de Murcia, no recuerdo el apellido), Miguel Ángel Gómez, Fernando Sánchez y yo mismo. Pese a la ampliación del último Consejo, rondábamos a quincena.

Comenzamos repasando lo hecho por la mañana en subcomisiones: en la de Documentos Políticos se han repartido los puntos del guión aprobado en el CPF para hacer un primer borrador. En la de Organización y Finanzas se centraron en el debate sobre un plan de viabilidad económica, para el que hubo dos propuestas, de Antonio Cortés y Cayo Lara. Aseguran que son conciliables y en los próximos días presentarán una sola. Posteriormente nos repartimos también el trabajo para hacer un borrador en lo relativo a estatutos, reglamento y modelo organizativo.

El punto gordo era el segundo, en el que se trataban los conflictos abiertos. Se aseguró, sin que nadie lo desmintiera, que había siete, de mayor o menor envergadura en vías de solución por vía negociada: Extremadura, Cantabria, Catalunya, Madrid, Andalucía, Euskadi y País Valenciá. Sin embargo los de Asturias y Salamanca parecen irresolubles en el momento actual. Los representantes del PCE insistieron en situar como condición sine qua non arreglarlos, justificándolo en el marco de un proceso que pretende ilusionar y atraer gente, frente al cual ello esas situaciones sería contradictorio. Sin embargo, casi todo el resto de intervenciones veían difícil avanzar más de lo que ya se ha podido hacer: Adolfo Barrena insistía en que no se podían adoptar decisiones “por arriba” sin acuerdo de las personas directamente implicadas, Cayo Lara insistía en resolver lo que fuera resoluble y no obsesionarnos con lo que estaba fuera de nuestro alcance. Yo apunté que en ciertos conflictos ya nadie admitía la legitimidad de nadie ni siquiera para mediar y menos para decidir y que solo mediante fórmulas del tipo arbitraje de terceros, cuya decisión fuera asumida por las partes, podría sacarse quizá algo. En resumen, acabaron dejándose a un lado aquellos conflictos en los que, diría que de forma unánime (igual hubo quien calló para no menearlo más), se vio imposible avanzar.

Esta situación de parálisis se debe fundamentalmente a la pérdida de miembros de la Comisión de Garantías, que la inhabilita como órgano resolutivo. Desconocía, como se comentó, que se había intentado completar en varias ocasiones, pero que la propuesta no se apoyó y necesitaba el apoyo de 3/5 partes del CPF; Fernando Sánchez reconoció que “en aquel momento nos equivocamos y cuando hay que reconocerlo se reconoce”. Se aprobó volver a intentarlo, con el máximo consenso, en el próximo CPF de Junio (no solo para poder resolver lo pendiente, sino posibles conflictos durante el proceso asambleario). Igualmente se aprobó a propuesta de Willy Meyer realizar un mapa de conflictos, para conocimiento de todos los miembros de la Comisión.

A continuación, se marcó el calendario: se acordaron citas para las próximas semanas para las subcomisiones, y Pleno de la Comisión el 19 de Mayo. Allí deben aprobarse ya los documentos a proponer a los órganos: el 24 de Mayo habrá Presidencia y el 14 de Junio, Consejo.

La Subcomisión de Comunicación (sí, otra más, qué le vamos a hacer) parece que no ha podido ponerse en marcha por las dificultades para concretar una cita para coordinarse con el Grupo Parlamentario. La harán en los próximos días, para acordar cómo gestionar la comunicación en prensa, en la web, etc.

Con respecto a las normas para la IX Asamblea, aprobadas el último Consejo, parece que no quedó claro si finalmente se aprobó adelantar todo el proceso 15 días y poner la fecha en Octubre; alguna gente parece que no lo entendió así, y además varias federaciones plantean la dificultad de realizar todo el proceso de asambleas de base, comarca, provincia, etc. en los plazos señalados. Se revisará y lo más probable es que quede para Noviembre.

En el punto de Varios, y bastante en consonancia con lo anterior, Marga Sanz aportó una propuesta de EUPV para evitar que el próximo Consejo sea tan caótico como debió de ser el anterior. Se valoró positivamente la iniciativa, que será tratada a fondo en la próxima reunión. Fernando Sánchez pidió que se delimitara lo que Nuet, como portavoz de la Comisión, traslade a los medios; la puesta en marcha del grupo de Comunicación subsanará este punto.

Aviso a navegantes: esto no es un acta, simplemente algo de información para quien quiera seguir los trabajos de la Comisión.

miércoles, 16 de abril de 2008

Será por encuestas...

Parece que me equivoqué y la encuesta se mueve. Así que, como ha gustado y se me multiplican los interrogantes, voy a ir lanzando otras, para vuestro entretenimiento, ya que seguramente hasta el lunes no voy a poder actualizar el blog.

Va siendo un lugar común entre casi todo el mundo que se ha puesto a escribir y pensar sobre ello, que debemos hacer un proceso asambleario en dos fases. Lo cual no quiere decir que eso sea lo que se vaya a hacer o que el mismo consenso se dé en las instancias donde se decidirá: no sé, el lunes me haré una composición de lugar (parece que habrá reunión vespertina) y os cuento.

Pero hay diferentes opiniones sobre cómo debe desarrollarse. Poco a poco iré refiriéndome a las ideas que hay por ahí lanzadas. Hoy repasaba, por ejemplo, la que hacía Julio Anguita. Respecto de la primera fase dice:

"Es preceptivo hacer una Convocatoria abierta a colectivos, personas, ex –militantes, etc para comenzar un proceso ( que puede tener varias denominaciones) por el cual se debatirán y fijarán los ejes, compromisos y características de la nueva IU"

En esta primera fase se sentarían lo que llama los "principios básicos", separándolo de "las líneas políticas y programas que constituyen el mandato para cada Asamblea específico". En la segunda fase, otra Asamblea ratificaría lo hecho hasta entonces y aprobaría unos documentos al uso para los años inmediatamente siguientes (es decir, de los de toda la vida).

No es mala idea: mis dudas antes estaban en cómo articular la participación de gente de fuera y afrontar una primera Asamblea cuasirefundacional (es lo que viene a proponer Julio), cuando se quería hacer antes del verano. Quizás la nueva posible fecha nos dé un poco de margen.
Yo, la verdad, lo había imaginado un poco distinto (aunque ya no lo tengo claro): una primera Asamblea rápida que solo marque unos términos del debate, encargando la tarea a una dirección provisional, desarrollo de ese debate y posterior Asamblea de refundación, refundición, o como se le quiera llamar. En mi cabeza, esa convocatoria a la gente de fuera tenía más sentido en esa segunda fase una vez pasada la primera Asamblea.

Pero como no lo tengo claro, os dejo un par de preguntas ahí al lado. A ver si vamos afinando un poco...

martes, 15 de abril de 2008

¿Qué tipo de documentos políticos necesitamos?

Os he dejado una encuesta ahí al lado para que os pronunciéis. Me temo que con la corta andadura del blog no tendrá mucha participación por el momento, pero iremos haciendo más.

¿Qué os parece? ¿Debemos abordar la elaboración de documentos políticos como si fuera una asamblea más? Por lo que he podido saber, nadie lo plantea de una manera muy diferente. Hay quien puede estar más en la línea de conservar la línea marcada en los últimos documentos, y quien está por la labor de una revisión general. Pero, que yo sepa, no se han alzado voces en la Comisión que digan que hace falta otro tipo de documento.


He procurado ser neutral en las respuestas de la encuesta, pero es imposible que no se note que me decanto más por la última opción. Desde mi punto de vista, en esta Asamblea deberíamos simplemente acotar los términos para un debate que debe abordar la organización (a ser posible abriéndose a más gente), y para eso el esfuerzo debe centrarse en las cuestiones organizativas y metodológicas para la nueva etapa. Lo demás, seguramente, sea dilapidar esfuerzos, hacer análisis apresurados y repetir errores.


De paso os dejo lo que a este respecto se decidió ayer:
"La subcomisión encargada de Elaboración de Documentos Políticos acuerda proponer lo siguiente:

  1. La ampliación de esta subcomisión, hasta ahora integrada por Monserrat Muñoz, Willy Meyer, Javier Alcázar, Ángel Pérez, Amadeo Sanchís, José Manuel Alonso, Marga Sanz y Javier García, con las siguientes personas: Felipe Alcaraz, Pedro Chaves, Eberhad Groske ,Marga Ferre, Luis María González, Manuel Monereo, Moral Santín, Julián Sánchez Vizcaíno, Francesc Matas y Félix Taberna.
  2. La subcomisión trasladará a la Comisión Unitaria una propuesta de trabajo que garantice la mayor participación, desde el pluralismo, la transparencia y el consenso del conjunto de la afiliación y los simpatizantes, de forma directa y a través de las federaciones y áreas de elaboración de Izquierda Unida.
  3. Se está elaborando un Guión Base para el ordenamiento del debate asambleario que está siendo redactado por Javier Alcázar, Ángel Pérez y Amadeo Sanchis. Éste será enviado al conjunto de las federaciones para que éstas favorezcan y garanticen la aportación y participación más amplia y abierta posible, hasta la redacción final de los documentos que serán sometidos a la consideración del Consejo Político Federal para su traslado al debate asambleario."