martes, 20 de mayo de 2008

Comisión Unitaria 19 de Mayo

La reunión de ayer fue bastante pesada en su contenido. Nos centramos fundamentalmente en el informe de viabilidad económica, algo muy necesario pero peliagudo y bastante rollazo. Estábamos J.J. Nuet, Manolo Cámara, Cayo Lara, Amadeu Sanchís (EUPV), Willy Meyer, Francesc Matas, Javier Alcázar, Montse Muñoz, Antonio Cortés, Fote (Ezker Batua), Carmen Ordás (IU CyL), Miguel Ángel Gómez, Lola Sánchez (Murcia), Ángel González (Asturias), David Abril (Illes Balears) y un compañero y una compañera, creo que ambos de Aragón, de los que no conozco los nombres.

Antonio Cortés y Cayo Lara habían consensuado una propuesta para la viabilidad económica, que se discutirá al viernes en Presidencia. No voy a entrar en detalles que tampoco aportan mucho, pero sí cabe decir que aunque la situación no es buena no llega al nivel de hecatombe que se llegó a pronosticar por ahí. Hay una deuda grande (lo cual no es novedad desde el desastre, en resultados y organizativo, de 1999), pero posibilidades de ir solventando la situación, sobre todo si hay esfuerzos por regularizar aportaciones por parte de las federaciones así como de los cargos públicos. Ayer parecía haber una voluntad común de atarse los machos de una vez en estas cuestiones.

Pero también es cierto que se ponen sobre la mesa algunas deudas desde federaciones, que se desconocían y en algunos cosas difíciles de probar (parece que hubo una época de vacas gordas en que se prometió el oro y el moro porque "sobraba" dinero) que esperemos que no dificulten que se pueda llevar a cabo este plan de ajuste.

En la parte positiva, bastante acuerdo en diversas cuestiones: clarificar las aportaciones de los cargos públicos a la organización, reducción significativa del tamaño de los órganos de dirección, o varias propuestas novedosas que podrían suponer un buen aporte continuo sin depender tanto de lo institucional. Son recomendaciones, y veremos si se aprueban.

En un segundo punto tratamos el lugar de celebración de la IX Asamblea. La propuesta de la Comisión será que lo hagamos en Rivas Vaciamadrid. Ofrece un precio mucho mejor, tiene simbolismo político, se aporta el dinero al erario público, trabajamos en un ambiente de mayor confianza... A cambio, quizás alguna estrechez más y algunas federaciones pedían que se tuviera en cuenta a los delegados para que no tuvieran que volverse locos entre el alojamiento y el lugar de celebración. Quienes hemos vivido en Madrid sabemos que no es más incómodo llegar a Rivas que al Parque de las Naciones en transporte público.

Por último, se repasó el calendario. La semana que viene se reunen las comisiones para redactar los documentos; yo me hice un lío con las fechas, y pensé que debían estar para ayer, pero parece que irán directos al Consejo Político Federal del 14 de Junio.

Hasta aquí el resumen. Luego, quizás, valoraciones.

lunes, 19 de mayo de 2008

¿Qué estatutos para qué refundación?

No sé si lo que he hecho ha sido un ataque de sensatez o de locura. El caso es que hace dos semanas, tras la primera reunión de la Comisión Unitaria a la que asistí, nos repartimos para hacer propuestas en torno a la ponencia de estatutos, modelo organizativo, etc. Tras dos semanas de darle vueltas al tocho de estatutos que tenemos, me encontraba ante un dilema:
  • Podía hacer unos pocos retoques formales que se me ocurrían dentro del modelo actual, al estilo de lo que han venido siendo las ponencias habituales. Me parecía poco motivador para una Asamblea con un carácter especial, como se supone que debería de tener esto, de acuerdo con el ánimo "refundacional" que impregna todo lo que por ahí se escribe.
  • O bien podía intentar meterme en harina, repensar el modelo organizativo y prácticamente rehacer unos nuevos estatutos, de acuerdo con esa idea de reinventarnos. Evidentemente, la tarea me quedaba muy grande. Pero aunque no hubiera sido así, me parece que sacar todas las respuestas y lanzarlas así desde la iniciativa de unas pocas personas casa mal con el proceso abierto que todos nuestros papeles intentan dibujar.
Es por ello que, como me he levantado hoy así, he remitido el papel que tenía pendiente para la subcomisión organizativa que acabará de empezar, ya que no puedo asistir por trabajo. ¿Una buena idea o una absoluta estupidez? Lo descubriré esta tarde cuando llegué a la Comisión. Os lo dejo aquí para que juzguéis por vuestra cuenta:

A los compañeros y compañeras de la subcomisión organizativa

En primer lugar, os pido disculpas por la imposibilidad de asistir por coincidir con mi horario laboral. Por la tarde nos veremos. Debíamos abordar el tema de la reforma de estatutos hoy, y tras darle bastantes vueltas al asunto y releerlos de arriba abajo quería trasladaros una reflexión y una propuesta; quizás es una idea muy descabellada, pero es lo que sinceramente pienso.

En la marea de manifiestos, declaraciones y documentos que circulan en torno a la situación de Izquierda Unida y el proceso que se abre ahora nos encontramos con un leit motiv: la idea de refundación, de proceso constituyente. Seguramente entendiendo por ello cosas distintas, en algunos casos poniéndole apellidos (“una refundación en clave...” ), y en otros, a mi juicio con mejor tino, de forma laica sin anticipar a priori el resultado de un debate de tal calado.

Sin embargo, esa voluntad de innovación manifestada en los papeles no está teniendo un reflejo en los trabajos preparatorios de esta Comisión. ¿Tiene sentido –en lo que nos afecta directamente- un debate sobre estatutos al uso? Si casi todo el mundo plantea abrir después de la IX Asamblea un proceso de ese estilo, ¿no deberíamos pensar que será fundamentalmente entonces cuando tratemos de innovar, de buscar nuevas fórmulas, de reinventarnos?

Debería ser nuestra obligación intentar trasladar algo de ilusión por este proceso tanto a las bases como a tantas personas que, desde fuera, siguen con atención nuestro devenir. Creo que no lo haremos si celebramos una Asamblea al uso. El punto de partida debe ser: tenemos un problema, lo hemos captado, y estamos dispuestos a resolverlo; pero, evidentemente, nadie nos creerá si le decimos que tenemos ya en nuestra mano todas las respuestas. Debemos ser capaces de hacer creíble que iniciamos un proceso abierto que no sabemos a dónde nos llevará, una convocatoria para reinventarnos política y organizativamente.

Es por ello que propongo que, o bien no hagamos una ponencia estatutaria, o la limitemos a algunas cuestiones jurídicas de urgencia que haya que abordar con premura. Ofrecer los anteriores estatutos con un par de retoques (y habida cuenta de la falta de propuestas recibidas creo que así sería) creo que desanimaría mucho; abrir el melón de una reforma ambiciosa del modelo organizativo “desde arriba” creo que no es el mejor método. Por ello, creo que lo que deberíamos proponer como principal idea para la asamblea es el mandato de la convocatoria de una conferencia, asamblea o como se quiera llamar, lo más abierta y ambiciosa posible, para replantearnos las formas de organizarnos y de trabajar, trabajada desde las organizaciones locales y abierta a personas de la izquierda social.

martes, 6 de mayo de 2008

Comisión Unitaria 5 de Mayo

Ayer me incorporé a las reuniones de la Comisión Unitaria en su cuarta sesión en Pleno. Con el bocata de lomo del bar de enfrente del curro bajo el brazo partí raudo y veloz a lomos de mi bici hacia la estación para coger el AVE de las 15:15. No es coña, casi no llego, y me pasé medio viaje en la cafetería por la vergüenza de la sudada que me impedía sentarme junto a nadie.

Clavada de taxi mediante, llegué a Olimpo cuando aún estaban decidiendo como ordenar los puntos de debate. Cito de memoria a los asistentes, a riesgo de equivocarme: Marga Sanz, Francesc Matas, Adolfo Barrena, Willy Meyer, Cayo Lara, Antonio Cortés, otro compañero andaluz (¿de la CUT?), Ángel González (Asturias), Manuel Cámara, Javier Alcázar, Joan Josep Nuet, Carmen Ordás (Castilla y León), Lola (de Murcia, no recuerdo el apellido), Miguel Ángel Gómez, Fernando Sánchez y yo mismo. Pese a la ampliación del último Consejo, rondábamos a quincena.

Comenzamos repasando lo hecho por la mañana en subcomisiones: en la de Documentos Políticos se han repartido los puntos del guión aprobado en el CPF para hacer un primer borrador. En la de Organización y Finanzas se centraron en el debate sobre un plan de viabilidad económica, para el que hubo dos propuestas, de Antonio Cortés y Cayo Lara. Aseguran que son conciliables y en los próximos días presentarán una sola. Posteriormente nos repartimos también el trabajo para hacer un borrador en lo relativo a estatutos, reglamento y modelo organizativo.

El punto gordo era el segundo, en el que se trataban los conflictos abiertos. Se aseguró, sin que nadie lo desmintiera, que había siete, de mayor o menor envergadura en vías de solución por vía negociada: Extremadura, Cantabria, Catalunya, Madrid, Andalucía, Euskadi y País Valenciá. Sin embargo los de Asturias y Salamanca parecen irresolubles en el momento actual. Los representantes del PCE insistieron en situar como condición sine qua non arreglarlos, justificándolo en el marco de un proceso que pretende ilusionar y atraer gente, frente al cual ello esas situaciones sería contradictorio. Sin embargo, casi todo el resto de intervenciones veían difícil avanzar más de lo que ya se ha podido hacer: Adolfo Barrena insistía en que no se podían adoptar decisiones “por arriba” sin acuerdo de las personas directamente implicadas, Cayo Lara insistía en resolver lo que fuera resoluble y no obsesionarnos con lo que estaba fuera de nuestro alcance. Yo apunté que en ciertos conflictos ya nadie admitía la legitimidad de nadie ni siquiera para mediar y menos para decidir y que solo mediante fórmulas del tipo arbitraje de terceros, cuya decisión fuera asumida por las partes, podría sacarse quizá algo. En resumen, acabaron dejándose a un lado aquellos conflictos en los que, diría que de forma unánime (igual hubo quien calló para no menearlo más), se vio imposible avanzar.

Esta situación de parálisis se debe fundamentalmente a la pérdida de miembros de la Comisión de Garantías, que la inhabilita como órgano resolutivo. Desconocía, como se comentó, que se había intentado completar en varias ocasiones, pero que la propuesta no se apoyó y necesitaba el apoyo de 3/5 partes del CPF; Fernando Sánchez reconoció que “en aquel momento nos equivocamos y cuando hay que reconocerlo se reconoce”. Se aprobó volver a intentarlo, con el máximo consenso, en el próximo CPF de Junio (no solo para poder resolver lo pendiente, sino posibles conflictos durante el proceso asambleario). Igualmente se aprobó a propuesta de Willy Meyer realizar un mapa de conflictos, para conocimiento de todos los miembros de la Comisión.

A continuación, se marcó el calendario: se acordaron citas para las próximas semanas para las subcomisiones, y Pleno de la Comisión el 19 de Mayo. Allí deben aprobarse ya los documentos a proponer a los órganos: el 24 de Mayo habrá Presidencia y el 14 de Junio, Consejo.

La Subcomisión de Comunicación (sí, otra más, qué le vamos a hacer) parece que no ha podido ponerse en marcha por las dificultades para concretar una cita para coordinarse con el Grupo Parlamentario. La harán en los próximos días, para acordar cómo gestionar la comunicación en prensa, en la web, etc.

Con respecto a las normas para la IX Asamblea, aprobadas el último Consejo, parece que no quedó claro si finalmente se aprobó adelantar todo el proceso 15 días y poner la fecha en Octubre; alguna gente parece que no lo entendió así, y además varias federaciones plantean la dificultad de realizar todo el proceso de asambleas de base, comarca, provincia, etc. en los plazos señalados. Se revisará y lo más probable es que quede para Noviembre.

En el punto de Varios, y bastante en consonancia con lo anterior, Marga Sanz aportó una propuesta de EUPV para evitar que el próximo Consejo sea tan caótico como debió de ser el anterior. Se valoró positivamente la iniciativa, que será tratada a fondo en la próxima reunión. Fernando Sánchez pidió que se delimitara lo que Nuet, como portavoz de la Comisión, traslade a los medios; la puesta en marcha del grupo de Comunicación subsanará este punto.

Aviso a navegantes: esto no es un acta, simplemente algo de información para quien quiera seguir los trabajos de la Comisión.

miércoles, 16 de abril de 2008

Será por encuestas...

Parece que me equivoqué y la encuesta se mueve. Así que, como ha gustado y se me multiplican los interrogantes, voy a ir lanzando otras, para vuestro entretenimiento, ya que seguramente hasta el lunes no voy a poder actualizar el blog.

Va siendo un lugar común entre casi todo el mundo que se ha puesto a escribir y pensar sobre ello, que debemos hacer un proceso asambleario en dos fases. Lo cual no quiere decir que eso sea lo que se vaya a hacer o que el mismo consenso se dé en las instancias donde se decidirá: no sé, el lunes me haré una composición de lugar (parece que habrá reunión vespertina) y os cuento.

Pero hay diferentes opiniones sobre cómo debe desarrollarse. Poco a poco iré refiriéndome a las ideas que hay por ahí lanzadas. Hoy repasaba, por ejemplo, la que hacía Julio Anguita. Respecto de la primera fase dice:

"Es preceptivo hacer una Convocatoria abierta a colectivos, personas, ex –militantes, etc para comenzar un proceso ( que puede tener varias denominaciones) por el cual se debatirán y fijarán los ejes, compromisos y características de la nueva IU"

En esta primera fase se sentarían lo que llama los "principios básicos", separándolo de "las líneas políticas y programas que constituyen el mandato para cada Asamblea específico". En la segunda fase, otra Asamblea ratificaría lo hecho hasta entonces y aprobaría unos documentos al uso para los años inmediatamente siguientes (es decir, de los de toda la vida).

No es mala idea: mis dudas antes estaban en cómo articular la participación de gente de fuera y afrontar una primera Asamblea cuasirefundacional (es lo que viene a proponer Julio), cuando se quería hacer antes del verano. Quizás la nueva posible fecha nos dé un poco de margen.
Yo, la verdad, lo había imaginado un poco distinto (aunque ya no lo tengo claro): una primera Asamblea rápida que solo marque unos términos del debate, encargando la tarea a una dirección provisional, desarrollo de ese debate y posterior Asamblea de refundación, refundición, o como se le quiera llamar. En mi cabeza, esa convocatoria a la gente de fuera tenía más sentido en esa segunda fase una vez pasada la primera Asamblea.

Pero como no lo tengo claro, os dejo un par de preguntas ahí al lado. A ver si vamos afinando un poco...

martes, 15 de abril de 2008

¿Qué tipo de documentos políticos necesitamos?

Os he dejado una encuesta ahí al lado para que os pronunciéis. Me temo que con la corta andadura del blog no tendrá mucha participación por el momento, pero iremos haciendo más.

¿Qué os parece? ¿Debemos abordar la elaboración de documentos políticos como si fuera una asamblea más? Por lo que he podido saber, nadie lo plantea de una manera muy diferente. Hay quien puede estar más en la línea de conservar la línea marcada en los últimos documentos, y quien está por la labor de una revisión general. Pero, que yo sepa, no se han alzado voces en la Comisión que digan que hace falta otro tipo de documento.


He procurado ser neutral en las respuestas de la encuesta, pero es imposible que no se note que me decanto más por la última opción. Desde mi punto de vista, en esta Asamblea deberíamos simplemente acotar los términos para un debate que debe abordar la organización (a ser posible abriéndose a más gente), y para eso el esfuerzo debe centrarse en las cuestiones organizativas y metodológicas para la nueva etapa. Lo demás, seguramente, sea dilapidar esfuerzos, hacer análisis apresurados y repetir errores.


De paso os dejo lo que a este respecto se decidió ayer:
"La subcomisión encargada de Elaboración de Documentos Políticos acuerda proponer lo siguiente:

  1. La ampliación de esta subcomisión, hasta ahora integrada por Monserrat Muñoz, Willy Meyer, Javier Alcázar, Ángel Pérez, Amadeo Sanchís, José Manuel Alonso, Marga Sanz y Javier García, con las siguientes personas: Felipe Alcaraz, Pedro Chaves, Eberhad Groske ,Marga Ferre, Luis María González, Manuel Monereo, Moral Santín, Julián Sánchez Vizcaíno, Francesc Matas y Félix Taberna.
  2. La subcomisión trasladará a la Comisión Unitaria una propuesta de trabajo que garantice la mayor participación, desde el pluralismo, la transparencia y el consenso del conjunto de la afiliación y los simpatizantes, de forma directa y a través de las federaciones y áreas de elaboración de Izquierda Unida.
  3. Se está elaborando un Guión Base para el ordenamiento del debate asambleario que está siendo redactado por Javier Alcázar, Ángel Pérez y Amadeo Sanchis. Éste será enviado al conjunto de las federaciones para que éstas favorezcan y garanticen la aportación y participación más amplia y abierta posible, hasta la redacción final de los documentos que serán sometidos a la consideración del Consejo Político Federal para su traslado al debate asambleario."

lunes, 14 de abril de 2008

Mal empezamos

Esta mañana era la primera reunión de la Comisión a la que estaba invitado. A las 11 de la mañana. Y, claro, no he podido asistir, porque por mucho AVE que nos pongan, no me da tiempo a ir y volver a Madrid en la media hora del café...

Hablando ahora en serio, el jueves pasado le pregunté a Joan Josep Nuet si esa seguiría siendo la dinámica de la Comisión. Yo podría pedir un día en el curro en caso de alguna reunión muy importante, pero no por sistema, claro. Me comentó que en un inicio a la mayoría de miembros les venía mejor por la mañana, pero que seguramente lo reconsiderarían. Parece razonable que vayamos acostumbrándonos a tener formas de trabajo que tengan en cuenta que no todo el mundo tiene disponibilidad de tiempo ni tiene sencillo acercarse a Madrid; no ya por aquello de no caer en la profesionalización de la política (que también), sino porque aunque solo sea por necesidad, toca adelgazar el "aparato", tal y como nos hemos quedado tras las elecciones. En ese sentido, deberíamos ir poniéndonos las pilas en lo de la política 2.0, tema en el que algunas gentes de Ezker Batua son pioneras.

En fin, en cuanto me entere de cómo ha ido hoy la cosa os cuento. Por ahora, tras revisar las actas de las reuniones pasadas que me han pasado, no hay mucho más que contar, al margen de lo que ha salido en prensa. Puesta en marcha: una subcomisión para temas organizativos y otra para tesis políticas... esperemos que el sarcasmo de Paco caiga en saco roto ;)

¿Por qué este blog?

El 9 de Marzo precipitó los acontecimientos en el seno de Izquierda Unida. Tocaba ya celebrar Asamblea Federal, pero aún era más urgente afrontarla una vez conocidos los resultados: había que trasladar hacia fuera el mensaje de que reaccionábamos, y no nos comportábamos como si aquí no pasara nada.

Sin embargo, conviene no confundir las cosas: nadie en su sano juicio puede pensar que de aquí al verano podemos afrontar la reflexión que toca en toda su profundidad, renovar la dirección y dar el asunto por zanajado. Cada vez existe más consenso en torno a la idea de que lo que hagamos dentro de unas semanas (aún no hay fecha, que yo sepa) debe ser solo el punto de partida. Y es que, seguramente, es el momento de afrontar sosegadamente algunos debates que hemos ido aparcando durante bastante tiempo.

Es por ello que no me pareció la mejor fórmula la de la Comisión creada para organizar la Asamblea. Nada que objetar en torno a la idea de un órgano unitario que asuma buena parte de las competencias de la dirección; al contrario, me parece un avance y un buen gesto. Nada en contra en torno a las personas en particular que la conformaban. Pero los criterios para su composición no parecían los más adecuados: ¿podemos salir del enfrentamiento permanente asignando cuotas a diversas sensibilidades para que rellenen el cupo a su antojo? Me habría ilusionado ver que desde unos sectores y otros se estaba dispuesto a meter a personas que no estuvieran quemadas en peleas anteriores, y que generaran consensos amplios. Las hay. Y no sé si finalmente cada cual habrá elegido bien, pero si así ha sido, no es gracias a los criterios establecidos sino al buen tino de la parte en cuestión. Para empezar, ya vemos que no ha sido un buen método para asegurar la paridad.

Y en segundo lugar, tampoco resultaba razonable el criterio seguido para representar a los territorios. O das presencia a las federaciones o no lo haces y tienes interlocución posteriormente, pero eso de meter solo unas pocas no se termina de entender. Solo hay diez, y nos hemos quedado fuera las más pequeñas: no parece el mejor método para garantizar la participación igualitaria de todas las personas afiliadas.

No sé, seguramente no hay soluciones fáciles, pero uno espera soluciones más audaces e imaginativas en un momento tan crítico como el actual. Y la cosa sonaba a aquello de "no convienen cambios en tiempo de mudanza".

En la Presidencia que aprobó la composición de dicha Comisión, algunas personas compartían algunas de las cosas que he señalado e hicieron una propuesta. No sé si la mejor, ni la más acertada, pero una propuesta que, más allá de su enunciado concreto, pretendía ser un toque de atención sobre los métodos. Se propuso incorporar a cuatro personas jóvenes, que no hubieran estado en primera fila en nuestras broncas internas. Era evidente que cuatro personas no iban a cambiar gran cosa, se trataba de un gesto más que de otra cosa. Pero no fue posible: ante la mera propuesta, algunos montaron en cólera e impidieron incluso que se votase. Es muy difícil para alguna gente entender que una propuesta puede no ir dirigida a reforzar a tal o cual grupo, no sea un intento velado de ampliar tal o cual cuota, o sea un movimiento táctico. No digo nada si encima ven que en la propuesta iban nombres de personas que han defendido posiciones muy diferentes en los últimos tiempos: algún turbio pacto habrá por ahí.

Nada de eso, por desgracia para los intrigólogos. Solamente fue una reacción precipitada ante la perspectiva de que volvíamos a las andadas, impulsada y apoyada por personas que seguramente llevan años votando cosas diferentes con voluntad de superar ese escenario. Y, evidentemente, es una alegría que piensen en tu nombre para formar parte de una propuesta así.

Finalmente la Comisión ha revisado la propuesta y ha aceptado que entren dos personas: los proponentes han vuelto a llamarme para que me incorpore junto con Amanda Meyer. Y ahora toca el momento de afrontar lo que eso supone: o demostramos que no se trata de cubrir una cuota más o la gente pensará, no sin motivo, que se trata de una mera revuelta de capitanes para tratar de hacerse un hueco a golpe de fecha de nacimiento.

Es por ello que abro hoy este blog. No soy demasiado optimista acerca de lo que podamos lograr en tan poco tiempo y con tan débiles mimbres en la Comisión. Tampoco tengo la seguridad suficiente como para creer que mis aportaciones vayan a ser muy valiosas. Pero lo que sí tengo en mi mano es contribuir a la máxima transparencia y el máximo de participación en este proceso. Haré propuestas en ese sentido en las reuniones, pero empezaré por mí mismo: este blog servirá para que, aquellas personas a las que les interese, puedan obtener más información acerca de cómo se va trabajando y a su vez para que trasladen propuestas e ideas.

Quiero hacerme eco especialmente de las propuestas de aquellos que tendrán menos voz en el proceso tal y como ha sido diseñado: las federaciones que no participan en la Comisión, las minorías, las iniciativas desde las bases... Sin demagogia: no pienso defender nada con lo que no esté de acuerdo, claro está. Ahora bien, creo que, por lo que voy leyendo es muy posible que podamos llegar a acercamiento en cuestiones de mínimos, de cómo debe ser este proceso, entre personas de muy diversas procedencias. Las propuestas que vayan por ese camino, serán bienvenidas. A vuestra diposición quedo.